sábado, 10 de mayo de 2014

Canterbury

Venga que vengo con otros de los viajes más recientes que hecho por conocer esta maravillosa isla que es Inglaterra... mejor dejo mi vena poética para otro día. El mes pasado en uno de esos sábados que no tenía nada que hacer ni nadie con quién quedar, aproveché para cogerme un tren a buen precio gracias a mi descuento con la Railcard y darme el piro en Canterbury.


¿Quizás os suene Los Cuentos de Canterbury, escritos por Chaucer? Es una ciudad pequeñita y de estilo medieval que merece la pena visitar si os gusta la historia romana... o si queréis hacer peregrinación.



Localización

Canterbury se encuentra al suroeste de Londres, en el condado de Kent. El río Stour divide esta pequeña ciudad en dos mitades, una mitad más antigua aún con vestigios romanos, y la otra de expansión.

En coche y por la A2 y M2, se tarda poco más de una hora desde Londres. También una hora se tarda en tren desde la estación de King Cross y San Pancras; mientras que es algo así como dos horas desde la estación de autobuses de Victoria.


En la imagen aparece 1h 41 min por obras en la carretera - ya he mencionado otras veces que siempre hay que mirar el estado del tráfico antes de salir de casa...


Qué ver

  • Catedral.
La Catedral de Canterbury es el centro religioso de la Iglesia Anglicana, y es la sede de la autoridad eclesiástica más importante del Reino Unido, el Arzobispo de Canterbury, líder espiritual de la Iglesia de Inglaterra (el no espiritual es la Reina).

Esta catedral de estilo gótico fue fundada en el año 602 por San Agustín de Canterbury, a quien el Papa envió desde Roma para convertir a los anglicanos al Cristianismo. Desde entonces y hasta 1988, cuando fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la Catedral ha guardado mucha historia:

- Presenció la muerte de Santo Thomas Becket a manos del Rey Enrique II,  convertido en mártir por su defensa de la libertad de la Iglesia frente al poder de la monarquía. La peregrinación a Canterbury para su culto llegó a ser tan importante, que Enrique VIII decidió destruir sus reliquias y esparcir sus cenizas.

- Guarda el sepulcro de El Príncipe Negro, Eduardo Plantagenet, llamado así por su fama en la batalla y sus victorias en la Guerra de los 100 años y en España.




La entrada a la Catedral se realiza por el pórtico llamado Christ Church Gate (donde habréis de pagar la módica suma de 10,50 libras para disfrutar de la vista de la foto), también impresionante con sus estatuas de santos. El interior de la Catedral, en mi opinión y a pesar de la historia mencionada, no llama tanto la atención como el exterior, o incluso el claustro y los jardines de alrededor.




  • La puerta oeste.
Si, te preguntarás "¿voy a ir hasta Canterbury para ver una puerta? ¡Ni que fuera el de Monstruos S.A!"  Pues bien, esta puerta fue construida en 1380 como parte de la muralla defensiva de la ciudad.

Y no es sólo esta increíble torre de piedras, sino los canales del río Stour que la atraviesan y el paseo por los Jardines que se encuentran a su izquierda. Si vas en primavera, la imagen es mucho más bonita:


  • El Castillo Normando


Después de la que el Duque de Normandía se hiciera con Inglaterra tras la batalla de Hastings, se dirigió a Canterbury, la primera ciudad que se rindió sin luchar, y para defender su posición construyó allí el primero de los Castillos Reales de Dover.

Quizá porque se construyó en su mayoría con madera, de esta fortaleza  más tarde prisión, no queda más que los muros de piedra. Sí, más piedras y más ruinas, pero desviarse un poco en el camino a los jardines de Dane John no cuesta mucho:






  • La Abadía de San Agustín

Y es que San Agustín no sé si será el patrón de la ciudad, pero está por todas partes. Esta abadía en concreto, un poco más alejada del centro, se construyó en 598 para celebrar la evangelización del sur de Inglaterra.

La abadía original, compuesta por cuatro capillas, se convirtió en monasterio benedictino con la llegada de los normandos, hasta que fue disuelta como todos los monasterios del país con la introducción del anglicanismo por Enrique VIII.

Durante muchos años parte del sitio se utilizó como Palacio Real, y la entrada ahora forma parte del King College de Canterbury (imagen):






Qué hacer

  • Subir a lo alto de Dane John Mound
Los jardines de Dane John eran antiguamente un cementerio romano y más tarde formaron parte de la fortificación de la ciudad junto al Castillo Normando.

En la colina de los jardines se alza un monumento con columna, al que no cuesta nada subir y desde donde las vistas de Canterbury y su catedral son preciosas.

Los jardines además cuentan con un pequeño laberinto y parque de juegos para niños (y no tan niños....), pagoda, fuente, y estatua incorporada.



  • Ir al Teatro Marlowe
Christopher Marlowe, gran poeta isabelino rival de Shakespeare, nació en Canterbury, donde hay varias referencias al dramaturgo. Alrededo del teatro, hay varias estatuas de personajes de las obras de Marlowe, como esta de la Musa de su obra Faustus.



 
 
 

 
  • Dar un tranquilo paseo en barca.

Como cualquiera de las ciudades con río de Inglaterra, Canterbury también ofrece la posibilidad de recorrer la zona en sus tranquilas aguas, admirando la arquitectura de las típicas casas inglesas, y el frondoso paisaje.



 
 
Canterbury puede ser pequeñita, pero tiene muchas más cosas para hacer, como visitar el Museo Romano, situado bajo tierra; o vivir la Experiencia de Los Cuentos de Canterbury para recrear la Inglaterra del s. XIV; comprar un libro en la librería más torcida que he visto; visitar una antigua posada para peregrinos; o tomarse una pinta en The Bell and Crown, donde "vagabundos, ladrones de perros y caballos, sinvergüenzas y tesoreros no están permitidos".
 
 
 
 
 
 
Dónde comer
 
Como siempre, no es que pueda aconsejar muy bien en este apartado porque tampoco he probado todos los restaurantes de Canterbury, pero me gustó bastante donde comí.
 
El sitio si no recuerdo mal se llama Olive Grove, en la calle Best Lane, que ofrece todo tipo de comida, desde pasta y pizza hasta cuscús y tortilla. Mi menú para el almuerzo costaba unas 7 libras y estaba formado por dos platos, un entrante (en mi caso un Mix del buffet, con lo que me harté a mejillones, gambas y ensalada con pollo empanado), y un primero (que no sé como me comí todos los spaguettis cuando ya estaba llena de lo anterior).
 
Para la merienda, paramos en Chocolate Café, chocolatería de estilo árabe con gran diversidad de tés (pero no te pidas el té blanco con flores en vaso de bambú).
 
 
 
 
 
Para finalizar, os dejo un vídeo que realicé de Canterbury. Quizá no es lo mejor que hayáis visto porque gracias a mi súper amigo Movie Maker tardé como tres horas para 30 segundos, pero espero que os guste y que os anime a visitar esta bonita ciudad.
 

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