viernes, 31 de mayo de 2013

Conducir en Londres

Llevaba posponiendo mucho tiempo la entrada sobre cómo conducir en la capital inglesa, o en cualquier otra ciudad con el volante en el lado que no es, pero aquí estoy.

En realidad, según algún que otro inglés, el lado derecho es donde en realidad debe ir el volante y todo el mundo lo lleva al revés. Aquí os dejo un poco de historia:
Cuando se inventaron los carromatos, los carruajes o incluso los carricoches, se conducía por la izquierda y el que llevaba el mando se ponía en el lado derecho (puesto que era diestro) para así poder escupir, golpear o en su defecto azotar con el látigo o atravesar con la espada, al que venía por el lado contrario. Esto proviene de la época de las justas, a las que eran tan aficionados los ingleses... 


Ok lo de las justas me lo he inventado pero tiene sentido ¿verdad? Volviendo al tema, comenzamos la lección: Conducir en Inglaterra.
Algunos datos que pueden resultar interesantes conocer antes de comenzar son:

- En Inglaterra la velocidad o la distancia no se mide por kilómetros, sino por millas. Una milla es 1,609 km. Si conduces un coche inglés, el velocímetro ya vendrá en millas, pero si el es coche español significa que puedes correr un poco más de lo indicado en las carreteras...

- Aquí la gente es mucho más paciente conduciendo, y además la mayoría están muy acostumbrados a conducir porque recorren largas distancias todos los días. En cambio en España la gente es medio loca cuando coge el coche, conduce como si la carretera fuera suya, lo que confunde a los novatos y a los viejos.

- Otra comparación: número de veces que suena el claxon. Aquí por las urbanizaciones si escucho el claxon de un coche cuatro veces a la semana es milagro (y tres de cuatro serán para mí...), aunque por Londres centro los conductores se irritan mucho, sobre todo con tanto turista... Me he encontrado cada uno que para qué.

- Hay cámaras para regular la velocidad por todas partes, incluido a las salidas o entradas de las urbanizaciones. Son grandes cajas cuadradas y amarillas, bien visibles y avisadas con antelación. Es algo muy gracioso, porque normalmente todos los coches van super rápido, pero se conocen donde están las cámaras y cuando se acercan a una se observa como todos a la vez van como a paso de tortuga... Yo por ejemplo al principio no vea ninguna así que siempre intentaba ir a la velocidad límite no fuera que me viniera alguna a traición, pero como siempre conduzco por las mismas zonas ya las tengo localizadas y me confundo como otra guiri al volante más, jeje...

- Los semáforos se ponen en ámbar tanto para cambiar a rojo como para cambiar a verde, lo que es muy útil porque así el verde no te pilla de sorpresa y puedes ir cambiando de marcha antes...

- Si normalmente cada familia tiene un coche para cada individuo con carnet de licencia, imaginar en Londres donde la población es enorme. Conclusión: hay muchos coches y mucho tráfico, así que hay que aprender a no desesperarse. Una medida que tomaron hace unos años fue la de poner un impuesto de congestión por circular por Londres centro entre las 7 de la mañana y las 6 de la tarde. Así que ya sabes, si ves un letrero con la siguiente C, es que vas a entrar en zona de peaje y te cobrarán unas ocho libras por día (y si no pagas, 100 libras de multa.50 si pagas antes de cierta fecha, ¡menudo descuento!)

Ahora creo que sí, prepara tu coche que te enseño a conducir paso a paso:


1. Familiarizarse con el coche.

Como llevo diciendo desde el principio, nada más por llevar la contraria los coches tienen el volante en el lado derecho (lado del acompañante en el continente). Antes de lanzarse a la carretera recomiendo sentarse, familiarizarse a cambiar las marchas con la mano izquierda (es más fácil de lo que parece), y sobre todo a torcer el cuello en el otro sentido para mirar el espejo delantero.

En mi caso, el coche que me dejan la familia es automático así que por lo menos las marchas fue algo de lo que me olvidé (salvo la marcha atrás que a veces se queda pillada, argg) para poder centrarme y estar atenta al paisaje.


2. Lado izquierdo de la carretera.

Tras el paso uno llega el paso dos (obviamente), introducir nuestro pequeño cochecito en el inmenso tráfico de Londres.
Recomiendo para los novatos practicar primero por calles poco transitadas, en los pueblos de las afueras de Londres. Yo mi primer trayecto fue apenas de dos kilómetros entre Sunbury y Hampton y estaba cagada.
Conducir por la izquierda en realidad no es complicado, el problema más grande que hay es que al no estar acostumbrado te comas el bordillo. Yo el otro día al aparcar dejé todo el tapacubos blanco... glub.
Y cuando no es el bordillo, es el espejo izquierdo, que casi me lo llevé por delante una vez con un coche que estaba aparcado...

 
3. Las rotondas.
 
Creo que es una de las cosas más difíciles de acostumbrarse al menos al principio. Y es que en las rotondas tienen preferencia los coches que entran por la derecha, y cuando te incorporas tienes que hacerlo en el lado izquierdo. Hay que tener cuidado porque suelen tener dos o más carriles rodeando la rotonda; dependiendo de donde quieras ir, quédate en el de más afuera o en los de dentro. Si estás en el carril de dentro, mirar el espejo izquierdo para asegurarse de que no vienen coches cuando vayas a salir.
Lo de las rotondas siempre me recuerda al capítulo de los Simpsons donde Homer se queda atrapado en la glorieta en frente del Palacio de Buckingham. Por suerte las rotondas por donde yo circulo no son tan grandes ni están tan transitadas. El que haya tenido mi primer accidente de coche en una no tiene nada que ver... (ésa es otra historia que postearé más adelante).



4. Intersecciones.

En realidad las intersecciones son parecidas en España. Si quieres girar a la derecha, mantente en el carril más a la derecha (¡No vayas a meterte por el carril derecho! Tú sigue las flechas de mi dibujito...). Si quieres girar a la izquierda, mantente en la izquierda.





5. T juction.

La intersección del dibujo es T Juction en inglés, creo. Tiene principalmente un carril para cada sentido y a veces uno intermedio para girar a la izquierda o a la derecha. Lo confieso, son mi mayor desafío aquí en Londres cuando estoy en la izquierda y tengo que ir hacia la derecha.

Me ha pasado de todo en estos lugares, desde esperar por lo menos cinco minutos porque no me atrevía o no paraban de venir coches, o atreverme demasiado pronto y por haber un coche en el carril del medio no haya visto al del carril del fondo, que me piten, que el coche tenga que frenar, que se me ponga detrás demasiado cerca, etc, etc, etc.


 6.  Pasar o dejar paso, esa es la cuestión.

Otra cosa que todavía no he decidido si me gusta o me pone nerviosa, es saber cuando pasar y cuándo dejar paso.
Me explico. Algunas calles, sobre todo en las urbanizaciones, tienen coches aparcados en cualquier sitio, aunque la mayoría de ellos bien aparcados, eso sí. El problema es que invaden ambos carriles, que ya podían poner letreros de los de "No aparcar meses pares", así que los coches para pasar tenemos que hacer malabarismos.

Yo a veces me parece que estoy en los cochecitos de choque de la feria donde voy evitando a los coches, izquierda, derecha, izquierda, derecha en zigzag (si, se supone que en esa atracción es para chocar pero yo lo hago más interesante intentando no chocar, que es más difícil).
El caso es que cuando vas solo por la calle perfecto, pero si entonces viene otro de frente ya significa que te tiene que dejar paso o que le dejes pasar tú.

Al principio yo casi siempre intentaba dejar pasar porque me sentía insegura conduciendo, pero el problema es que me paraba siempre donde el otro coche tampoco podía pasar, o me encerraba a mí misma buscando el hueco para que el otro pasara. (Todavía a veces lío la gorda..)
Hay que sabe cuando dejar y cuando pasar.
- Cuando el otro coche te hace una señal con las luces, es que te deja paso.
- Si ves que el otro viene a toda marcha, mejor deja paso tú.
- Normalmente, va por turnos, como el médico. Si el de delante tuya ha pasado, entonces te toca a ti dejar pasar, a no ser que no puedas, que no quieras, o que tengas preferencia.
- No olvides, cuando te dejen paso, de hacer una señal al otro conductor con la mano, como diciendo ¡gracias! Si es que son educados hasta para eso...


7. Carril bus.

Se encuentra en el lado más izquierdo de la carretera, es rojo, y normalmente hay que evitar pisarlo en cierto horario (suele ser entre las 6 de la mañana y las cuatro y media de la tarde, creo), porque hay cámaras por todos lados y por lo visto pueden ponerte multas.
Por eso siempre hay que fijarse en los carteles que hay cercanos para ver a partir de la hora que puedes circular por el carril bus (esto no incluye las paradas de bus, como la señalizada en el dibujo).

 8. Carril de incorporación a la autovía.

Hay varios tipos de autovía, una de ellas es la Motorway en la cual no puede sobrepasar la velocidad de 50 millas por hora. Como con todo lo demás, también te incorporas en sentido contrario, por la derecha; asegúrate de que no viene nadie o de que te dejan paso. La Motorway que yo utilizo tiene tres carriles: rápido, muy rápido y follao, recuerden que  salvo cuando hay cámaras (en el dibujo), todo el mundo tiene mucha prisa por llegar...



9. Aparcamiento.

La conclusión que se deriva de tanto tráfico y tanto coche es que no hay suficientes aparcamientos, y más de la mitad son de pago, o no se puede aparcar más de dos horas seguidas, o son para residentes, etc, etc, etc. Hay que fijarse muy bien si hay algún letrero en la zona para saber si se puede aparcar o no, porque si no está permitido viene señora grúa y se lleva el coche o le pone un cepo (lo que me recuerda esta vez a Homer Simpson en Nueva York...)

Para mí, aparcar es mi otro némesis, pero no se lo tengo en cuenta a Londres porque ya era bastante mala en España, la verdad. Por más que practique tarde como cinco minutos en aparcar y necesito de varios intentos, aunque ya estoy mejorando. Aquí la mayoría de los ingleses son un hacha aparcando y me da vergüenza dejar mi coche como a medio metro del bordillo cuando los suyos están tan pegaditos, pero en fin.
No hay día que no me pase algo nuevo cuando intento aparcar:
- Que me coma el bordillo (obvio).
- Que le de al coche de delante o de atrás (¡pero voy tan despacito que eso no se nota!)
- Que me de cuenta de que no cabe mi coche después de diez callos de tanto girar el volante...
- Que vea un sitio, pero que venga un coche detrás y sabiendo lo que tardo en aparcar, irme a una zona más adelante donde pueda tardar todo el tiempo del mundo sin hacer esperar a nadie.
- Que vaya super despacito por la zona del colegio del niño para aparcar el coche, me pase el colegio, de la vuelta y busque otra vez, y así hasta cinco veces pasando por la misma calle... (eso es una odisea que me pasa como dos veces a la semana)
- Que aparque donde el bordillo está bajo (como si fuera cochera, pero en cambio está vallado con un cartel de "Propiedad de...") y baje solo cinco minutos pero suficiente para que pasen por la zona dos o tres polis con chaleco reflectante queriendo poner multas.


10. Pasos de peatones.

Con los pasos de peatones hay que tener cuidado porque no son siempre iguales a los que conocemos en España, con rayas de cebra.
Para mí, hay tres tipos de pasos de peatones:

1. Los de rayas.


Son los normales, los de toda la vida de Dios. Muchos de ellos tienen las farolitas a rayas que van parpadeando al conductor de que ahí hay un paso de cebra, lo cual ayuda mucho, la verdad.




2. Los que no tienen rayas.

Hay muchos de estos sobre todo en la zona de Londres centro. Podrían ser un coñazo para los conductores si no saben que están ahí, pero la mayoría de las veces vienen acompañados de semáforos.




3. Los que son una "isla".

Creo que el nombre correcto es isleta de tráfico. Aparece en medio de una carretera de doble sentido, y en realidad no es un paso de peatones propiamente dicho porque el derecho es del coche, que puede dejar paso al peatón o no.





Ahora ya lo sabes casi todo de conducir en Londres, práctica y ya sabes, si evitas todo lo que me pasa a mí con el coche es que eres un máquina.
Voy rápido a subir la entrada antes de que sean las doce y me cuente para Mayo... Besos y:

Good night, sweet dreams, sleep tight and don´t let the bed bugs bite!



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